Cada día que paso en este mundo deseo con mayor fuerza que lo que nos enseñan las películas de Hollywood, sea verdad. En esas películas (y me refiero solo a las taquilleras) se ensalzan valores en desuso, se pelea por causas altruistas y nunca veréis a un prota, por bajito que os parezca,dar un solo paso atrás.
Resulta que Corea del Norte ha realizado esta madrugada, una segunda prueba nuclear. Ante esta barbarie mi elogiado Barack Obama, dice lo siguiente:
-”Los intentos de Corea del Norte para desarrollar armas nucleares y su programa de misiles balísticos plantean una amenaza para la paz y la seguridad internacionales”
Una parte de mi se resiste a pensar que Corea del Norte, busque acabar con el planeta lanzando uno de sus juguetes, lo que sí que pienso, es que siguen la lógica de los EEUU y saben que cuantos mas juguetes tienes, mas poderoso eres y mas se te tiene que tener en cuenta.
Lo lógico seria pensar que en caso de que estallara un conflicto tendríamos mediadores increíblemente bien dotados y sobradamente preparados para enfrentarse a este choque de culturas, mentalidades y formas de vida.
Sin embargo las veces que he escuchado hablar a un presidente acerca de otra nación, con términos como “Amenaza para la paz”, la cosa no ha terminado muy bien. En esos momentos echo de menos a mis protas del cine, se que puede sonar a trauma recurrente, pero así es.
Si todo fuera tan sencillo y bello como en el cine, Sylvester Stallone, además de molestarse por la situación de algún país de Sudamérica, (como finalmente parece que ocurrirá en su próxima película “The Expendables”), se fijaría en los pobres habitantes de Corea del Norte, y sin que hubiera necesidad de que mediaran para convencerle, armas nucleares, se pondría su disfraz de camuflaje, (o sus guantes de boxeo según tercie) e iría a restaurar la paz y los derechos humanos. Seguramente todo aderezado con la musica de John Williams.
Como lamentablemente, la vida no es de momento, como el cine, escucho a Obama y no puedo dejar de sentir miedo, porque ahora mismo, cuando los dirigentes actúan ante situaciones que “representan una amenaza para la paz” todo acaba como una película de clase B, con muchos muertos y los papeles mezclados para demerito del guión y confusión del espectador.
Un saludo a todos