La semana pasada fue una semana bastante durilla. Si fuera un héroe de acción, como por ejemplo Steven Segal, probablemente habría acabado mi aventura en una cama gigante, bañado por piedras preciosas, mientras una cohorte de mujeres masajeaba mis cansados bíceps, pero en su lugar, acabé en el coche de uno de mis mejores amigos, salpicado de pelos del perro que habitualmente ocupa el asiento donde me encontraba y contemplando como un hombre extremadamente bajito intentaba, sin éxito alguno, pasar por la acera sin que los aspersores de agua lo mojaran.

Nunca se me ha dado especialmente bien pasar mucho rato a solas, lo reconozco, tengo la habilidad de desesperar a cualquiera, lo que a veces tiene sus ventajas, y para mi desgracia, cuando me encuentro solo, mi “don” se vuelve contra mi, en forma de pensamientos recurrentes y “comeduras” de cabeza.

Pese a lo dicho, al terminar este fin de semana me siento cuanto menos orgulloso. Por diversas circunstancias me he visto obligado a soportarme más tiempo del normal.

“He sido probado y he resultado victorioso”.

Ya esta, aquí me correspondería acabar esta entrada. Sin embargo, no me parece muy acertado, así que en lugar de hacer eso, voy a enlazaros un tema que me parece digno de mención.

Wafa Sultan, (en árabe وفاء سلطان) esta mujer ha recibido duras críticas por su postura frente al Islam. Cualquiera que desee saber sobre ella puede escribir su nombre en el Google y le saldrán muchísimas entradas. Yo solamente os voy a dejar sus videos, para que al igual que yo, aplaudáis si así lo creéis conveniente, su valentía y arrojo. Porque aunque a nosotros nos parezca algo impensable, en el mundo del que viene esta mujer, decir lo que dice la convierte en objetivo de odios y violencia, y no todo el mundo estaría dispuesto a asumir el riesgo que eso conlleva.

Video 1 de Wafa Sultan desde Youtube

Video 2 de Wafa Sultan desde Youtube

Video 3 de Wafa Sultan desde Youtube

Alguna persona me podrá decir que cualquier religión tiene extremistas, pero al menos aquí hay alguien que conocedora de esa realidad no se queda callada, sino que alza la voz para que quien escuche pueda reaccionar a tiempo.

Un saludo a todos