Reconozco que soy un verdadero fanático del futbol, durante algunos años mi única obsesión era llegar a ser comentarista deportivo y reunirme con los otros “ases” del mundo del periodismo deportivo en las tertulias tipo “punto pelota”.
Lamentablemente de igual forma que mi locura por llegar a ser el nuevo “Manolo Lama” se esfumó, poco a poco voy perdiendo el interés por el futbol profesional. Hay una cosa que me irrita y que esta propiciando todo este desencanto anunciado: la falta de educación que muestran clubes y jugadores.
Veamos, antes recuerdo que pensaba en los jugadores como una especie de mezcla entre Tom Cruise en Top Gun y Sylvester Stallone en Rocky, es decir, personajes ambiciosos, luchadores y de buen corazón. Al menos en su mayoría. Los técnicos eran para mi algo así como Samuel L. Jackson en Coach Carter y mi abuelo Pepe jugando a las cartas, duros pero comprensivos, inteligentes y motivadores.
Entonces comencé a fijarme más en el día a día del futbol. Peinetas de técnicos a aficionados, insultos de jugadores a aficiones rivales, desamores de la grada hacia las estrellas acompañados de insultos denigrantes, peleas entre compañeros, malas artes…
Creo que el futbol había perdido muchos puntos para mi. Además lejos de recriminar actitudes como esa parece que cada vez se van viendo como algo más normal. ¿La ultima? Apoño, jugador del Málaga durante el encuentro que enfrento al Málaga y al Zaragoza llamó “negro” al jugador Ewerthon después de que el brasileño insultara a su madre.
En 20minutos.es tenéis la noticia entera, pero me deja “pasmao” como el jugador del Málaga se justifica. Sinceramente creo que va llegando el momento de que la FIFA tome medidas mas serias con el comportamiento de quienes representan el oficio de actores de este inmenso circo que genera tanto dinero y beneficios que es el futbol.
Se deben acabar las muestras de violencia desmedida por medio de entradas brutales, los insultos a rivales, compañeros, aficionados… la prepotencia de técnicos y dirigentes, la arrogancia de algunos cracks…
OJO!!!!
Entiendo que los clubes son empresas privadas que buscan maximizar beneficios, pero no deberían olvidar que el futbol lo hacen entre todos y que si quieren seguir llegando al público, ser los ídolos de los niños y en definitiva que yo “esporádicamente” me gaste mi dinero en ir a verles a algún estadio, deben crear alguna forma de control mas allá de las ridículas multas que cualquier profesional del futbol puede pagar hasta con los ojos cerrados.
Nadie espera que Messi sea un modelo de conducta, entre otras cosas porque es un chaval que lo único que hace durante el día es ir de entrenamiento en entrenamiento y de partido en partido, pero al menos que no vaya dando mal ejemplo a niños y mayores (que no lo hace porque el comportamiento del Argentino es muy bueno).
¿Hasta cuando tendremos los aficionados tener que seguir aguantando como este tipo de cosas siguen dándose en nuestro futbol?
Se dice que el futbol es el opio del pueblo, que sirve para tener tranquilos y doblegados a las masas e impedir que gasten las energías en cosas más importantes, creo que la cosa no es tan maquiavélica, que simplemente el futbol es algo pensado para mover dinero, con millonarios intereses escondidos en las espaldas de “supuestos cracks” que a veces firman contratos escapando de la miseria de sus países.
Sin embargo deberían empezar a preocuparse quienes financian este negocio, entre amaños, estafas y “cosas feas” cada vez se va descubriendo un futbol mas alejado de el que nos quieren vender y eso al final repercute en “la pela” que es lo que mas les duele a los que mueven este percal.
Un abrazo